domingo, 13 de mayo de 2012
The raggletaggle gypsies oh!
There were three old gypsies came to our hall door
they came brave and boldly-o
And one sang high and the other sang low
and the other sang a raggle taggle gypsy-o
It was upstairs downstairs the lady went
put on her suit of leather-o
And there was a cry from around the door
she's away wi' the raggle taggle gypsy-o
It was late that night when the Lord came in
enquiring for his lady-o
And the servant girl she said to the Lord
"She's away wi' the raggle taggle gypsy-o"
"Then saddle for me my milk white steed
- my big horse is not speedy-o
And I will ride till I seek my bride
she's away wi' the raggle taggle gypsy-o"
Now he rode East and he rode West
he rode North and South also
Until he came to a wide open plain
it was there that he spied his lady-o
"How could you leave your goose feather bed
your blankeys strewn so comely-o?
And how could you leave your newly wedded Lord
all for a raggle taggle gypsy-o?"
"What care I for my goose feather bed
wi' blankets strewn so comely-o?
Tonight I lie in a wide open field
in the arms of a raggle taggle gypsy-o"
"How could you leave your house and your land?
how could you leave your money-o?
How could you leave your only wedded Lord
all for a raggle taggle gypsy-o?"
"What care I for my house and my land?
what care I for my money-o?
I'd rather have a kiss from the yellow gypsy's lips
I'm away wi' the raggle taggle gypsy-o!"
lunes, 7 de mayo de 2012
domingo, 6 de mayo de 2012
I got animal crackers in my soup
... Bukowski lloró cuando Shirley Temple cantó "I got animal crackers in my soup"...
jueves, 3 de mayo de 2012
Arte, crisis y otras historias...
¿El mundo del arte conoce el significado de la palabra
crisis? Leo con atención como la casa de subastas neoyorkina Sotheby´s ha
subastado una de las cuatro copias de El Grito de Edvard Munch, por la cifra
nada desdeñable de ciento veinte millones de dólares. Nada se sabe del
comprador o compradores de la obra del pintor noruego, lo que parece claro es
que muchos problemas económicos no tendrán, a tenor de la compra realizada.
Hacer demagogia sobre lo mal repartida que está la riqueza
en el mundo es algo muy fácil… y la verdad es que no sirve absolutamente para
nada. La crisis no es solo económico-financiera, también es moral.
El índice de la pobreza en los EE.UU., según el economista
peruano Carlos Parodi, haciéndose eco de un informe de la Corporation for Enterprise Development, es del 43% por ciento en las familias estadounidenses,
hablando en plata, afecta a ciento veintisiete millones y medio de personas. La
cantidad de ciento veinte millones de dólares sería ridícula para paliar el
sufrimiento de estas pobres gentes, pero menos es nada.
El individualismo occidental es algo muy triste de
contemplar, y la falta de solidaridad también. ¿Resulta comparable contemplar
la obra del expresionista Munch en una sala privada que ayudar a un millar de
personas para que estos puedan salir del umbral de la pobreza? En fin, que cada
cual saque sus propias conclusiones.
sábado, 28 de abril de 2012
Cine iraní: La Pizarra
Hace una década aproximadamente, fui con mi hermana a los cines Renoir Princesa, de la calle Princesa de Madrid, a ver una película iraní titulada: La Pizarra. La cineasta era hasta la fecha desconocida para nosotros: Samira Makhmalbaf. La primera impresión que nos transmitió a ambos fue que era una película extremadamente lenta. La cosa quedó ahí y no volvimos a hablar de la misma hasta hace pocas semanas. ¿Cómo se llamaba aquella película iraní tan lenta que vimos en Madrid?, me preguntó el otro día mi hermana. Gracias a YouTube he podido visionar de nuevo el film, y las sensaciones son un poco las mismas, pero valorando por encima de todo que está rodada por una mujer en la siempre machista sociedad iraní. Hacer cine en Irán es complicado para hombres y mujeres, si no pensemos en el gran cineasta Jafar Panahi, que ha sufrido la censura y cárcel del régimen, y nos has brindado películas-denuncia como Offside. –que se puede ver también en farsi sin subtítulos en YouTube-.
Hablar sobre Samira Makhmalbaf, me permite traer a colación lo difícil que es ser mujer en un mundo dominado por hombres, ya no solo en estados como el propio Irán, sino también en otros muchos, léase: Sri Lanka, Egipto, México, España, etc., etc.
Durante mis estudios de Historia en la Universidad de Barcelona, fui alumno de la catedrática de Historia Contemporánea Mary Nash. Una de las lecturas del curso era su libro: Mujeres en el mundo (Ed. Alianza). Su lectura resulta edificadora, y querría resaltar un párrafo del mismo: los logros son muchos y las mujeres han aprendido a superar el victimismo histórico y reconocer los avances producidos. A través de acciones colectivas de confrontación, negociación o renegociación de las relaciones de poder masculino, el complejo movimiento de mujeres de los siglos XIX y XX ha puesto de manifiesto cómo, desde diversas coordenadas incluso discrepantes entre sí, los colectivos de mujeres han cuestionado las restricciones de género de su sociedad y han abierto nuevos cauces en sus ámbitos culturales, sociales, laborales, religiosos y políticos. Aunque no siempre discutieron el predominio masculino del mundo de la política, disputaron las normas culturales de género que restringían sus actividades y forjaron nuevos espacios de actividad femenina en el dominio público, incluso a veces desde la innovación de un feminismo maternal o familiar.
La frase: forjaron nuevos espacios de actividad femenina, le viene como anillo al dedo a Samira Mahkmalbaf. Su modesta contribución al mundo del celuloide, es incomparable con su enorme contribución al feminismo iraní, y por ende mundial. El cine, como manifestación cultural es un perfecto escaparate para transmitir este mensaje, que a fin de cuentas lo único que proclama es la igualdad de género.
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